Grand Estate

Cuando un pallet se transforma en una oportunidad

La articulación entre Grand Estate y el CCT-FP N.º 6-068 Marinés Zuleta demuestra cómo la sustentabilidad puede conectar educación, trabajo, economía circular y comunidad en una misma cadena de valor.

En Grand Estate entendemos la sustentabilidad como algo que va mucho más allá de la gestión ambiental. También tiene que ver con las personas, con las oportunidades que podemos ayudar a generar y con la manera en que una empresa se vincula con la comunidad de la que forma parte.

Desde finales de 2025 comenzamos a trabajar junto al Centro de Capacitación para el Trabajo y Formación Profesional N.º 6-068 Marinés Zuleta, que desarrolla su tarea educativa en contexto de privación de libertad en San Rafael.

De esa vinculación nació el proyecto “Vinculación Productiva y Sustentable para la Inclusión Social: Construcción de Equipamiento Comunitario mediante Producción Seriada”, coordinado desde el área de Carpintería del CCT. La iniciativa permite que los estudiantes desarrollen prácticas profesionalizantes en un entorno de trabajo contextualizado, fortaleciendo conocimientos técnicos y competencias vinculadas a la organización, el trabajo en equipo, la responsabilidad y la resolución de problemas.

Grand Estate aporta al proyecto pallets de madera en desuso, materiales que encuentran así una nueva utilidad dentro de una lógica de economía circular.

Lo que podría terminar siendo simplemente un residuo se transforma primero en materia prima para aprender y trabajar y, finalmente, en equipamiento destinado a instituciones y organizaciones de nuestra comunidad.

Como resultado de esta primera etapa, el taller produjo 5 mesones de alta resistencia y 20 bancos de madera, posteriormente destinados a Pata Pila, organización con la que Grand Estate también viene construyendo un vínculo de colaboración.

Pero para nosotros el valor más importante del proyecto no está solamente en la cantidad de muebles producidos.

Está en el recorrido.

Un pallet que dejó de utilizarse en la bodega puede convertirse en una práctica profesional. Esa práctica permite desarrollar conocimientos, organización y cultura del trabajo. Y ese trabajo termina transformándose en un banco, una mesa o un mesón que otra persona puede utilizar dentro de una organización comunitaria.

Un mismo recurso genera así impacto ambiental, formativo y social.

Esta articulación también permite acercar situaciones reales de producción a las prácticas del CCT. En un contexto donde las experiencias laborales externas tradicionales tienen limitaciones evidentes, el taller puede recrear dinámicas propias de un ambiente productivo: división de tareas, tiempos de trabajo, optimización de materiales, controles de calidad y producción seriada.

Desde Grand Estate creemos que ahí aparece una de las expresiones más concretas de la sustentabilidad: cuando distintas organizaciones aportan lo que saben hacer y el resultado final es mayor que la suma de cada aporte individual.

No se trata solamente de entregar materiales.

Se trata de construir un circuito en el que esos materiales generan aprendizaje, trabajo, reutilización de recursos y una contribución concreta para la comunidad.

Y el proyecto continúa.

Actualmente se sigue trabajando en nuevo mobiliario destinado a espacios comunitarios y educativos, profundizando una relación que queremos sostener y ampliar en el tiempo.

Porque cuando empresa, educación y organizaciones sociales consiguen trabajar de manera articulada, un recurso puede convertirse en mucho más que un objeto.

Puede convertirse en una oportunidad.


Para conocer más

La Dirección General de Escuelas de Mendoza publicó una nota sobre el proyecto y el trabajo realizado junto al CCT-FP N.º 6-068 Marinés Zuleta.

Leer la nota completa en el Portal Educativo de Mendoza.

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